Información enviada por: Juan Francisco Gómez      
           
 

GRAJOS INTERIOR

BARRIO DE LA SEÑORA

Este barrio está situado al oeste del pueblo y separado del mismo por las Eras de la Señora. Yo no sé, ni nadie me da noticias de quién era esta señora. Está formado por pajares, terrados y corrales de ganado. No he conocido más que tres casas habitadas y habitables: la de “tía Gata”, que tampoco sé quién era; la de tía Bibiana que estaba casada con tío Espíritu: tenían casa, corral y pajar, y una hija que se casó con tío Félix, criado varios años de mi abuelo Mariano y fueron los padres de Albano y otros hermanos que no recuerdo, y también de Juana la Bibiana, casada con el sastre Feliciano que vino de Pasarilla del Rebollar. Tienen su casa en la calle de la Costanilla, frente a Regino Gómez, y ahora viven en Azuqueca de Henares (Guadalajara) . En la otra casa vivían tía Ricarda, casada con tío Guillermo “Pulga”, los dos vinieron de fuera, creo que de Pasarilla. Era sastre y le sucedió en el oficio su hijo Melanio. Tuvieron tres hijos: Alberta, fallecida hace tres años, casada con Aurelio “Tanake” y que a su vez tuvieron muchos hijos. Víctor “Pulga” casado con Magdalena, que después de muchas vicisitudes tuvieron un hijo, Mario y una hija monja,además de Ricarda, Rosalía y Angel Choque; ahora viven en Hoyo de Manzanares. Y el último Melanio, que murió soltero y vivió frente a la casa de Ceferino Moreno. Su cuñada Magdalena era hija de tía Ceferina y de tío Manolo “Ceferino”, hermana de Teodoro “Chula” y de Melchor. Tío Manolo vino de Villanueva y era hermano de tío Basilio, el padre de tía Faca la de tío Benito.

Tía Ceferina no usaba pimentón en las comidas, era hermana de tío Guillermo Alejo y vinieron de Balbarda, por eso a esa familia les llamaban los Balbardas. Cuando el conde Crescente les regaló sus tierras en ese pueblo, a los que sobraban ó no cabían allí les enviaron a Grajos.

BARRIO DE LAS LARGAS

También se llamaba de “Las Largas” porque todas las mujeres que vivían en él, excepto tía Maruja, eran muy altas, y también tía Petra era bajita.

Y comenzamos por la casa de tía Faca: se llamaba Francisca Muñoz y su marido Benito Jiménez era de Valdecasa. El padre de tía Faca se llamaba Basilio y vino de Villanueva a servir a éste pueblo, la madre debió morir muy pronto, porque ella quedó huérfana de madre de pequeña y siempre estuvo en casa de nuestros abuelos Mariano y Victoriano. Fué también mi nodriza y éramos como de la familia. Tío Benito siempre fué pastor de ovejas; tuvieron cinco hijos: Basilio, Emerenciana, que murió muy joven, Eulalia, Alejandro y Brígida.

Tía Faca tenía un hermano que vivió en Orense y se llamaba Joaquín. Otro llamado Fermín, secretario de Villatoro y una hermana Brígida, religiosa y Sierva de María que era la Superiora de las Siervas de los Enfermos de la ciudad de Pamplona, donde murió con 96 años, después de salir dos veces de España a cuidar enfermos de la peste.-

Tía Engracia tenía su casa a la entrada de la misma calle cortada, se llamaba Engracia González y estaba casada con Manolo Martín. Ella era hija de tía Juliana “Carrotrasero” , y sus hermanos eran Marciano, Leandra (La madre de los Conejos), y Petra que siempre estuvo en Avila.

Tío Manolo “Chorras” fué siempre pastor de ovejas y era uno de la larga familia de “Los Calzones”. Sus hijos eran Cecilio, Hortensia, Segundo el bombero, ya muertos, Pía en una residencia de Plasencia, Manolo en la Vaguada de Madrid y Clementina, también casada en Madrid.

Tía Maruja vivía en la casa que después vendió a Lidio, casi enfrente de tía Engracia, y tenía un portalillo. se llamaba María Nieto y era hija de tío Calvente y hermana de la madre de Emerita; estaba casada con Demetrio el barbero. Tenían mal carácter y no trataban con los demás del barrio. Sus hijos eran Felisa, casada en un pueblo de Madrid, Lucía en Avila, Florián, muerto muy joven, y teófila, también en Madrid. Esta mujer era una extraña en el barrio, pero no el marido ni los hijos. Florián era el amigo de tío Alfredo.-

Tía Dorotea la “Burcana” vivía detrás de la casa de tía Engracia, en un callejón con una piedra muy grande y una casa con un portalillo que después compró Ovidio, un hijo de tío Pedro “Tabanos”, y en la cual habitaba cuando nosotros estábamos en la casa de arriba, al lado de tía Faca. Tía Dorotea era ya mayor y sé que estaba casada con tío Pedro, también pastor y llegado de Valdecasa. Sus hijos eran Eleuterio, casado con una hija de tío Gordito, y Leonor, casada con Manolo Piculino.-

Tía Nicanora vivía en la calle de la Laguna, en la casa abandonada que linda con el corral de atrás nuestro y con los tinados. Sólo sé que era hija de tía Teresa, del mismo barrio, su marido era también pastor y le llamaban tío “Jabones”. Los hijos eran Lucrecio, que fué caminero y casado con Felisa la Aleja. Benita, casada con Tomás Maroto y madre de Evelia y Conrado, que murió soltero en Madrid.

Tía Leandra “la Gorda” vivía en el lugar donde su nieto Pedro Sánchez ha hecho una nave para las ovejas. Se llamaba Leandra González, hermana de tía Engracia, y estaba casada con Pedro Sánchez, tío “Pericón”, también pastor de ovejas y venido de Ortigosa. Sus hijos eran Nieves, casada con Jacinto Revuelto, Alejandro Conejo, casado con Emiliana, Rufino Taramas, casado con Inés la hermana de Fermín, Victoria casada con Anastasio, Zóilo, casado con Eulalia y Daniel que se ahogó en la presa de la fábrica de la luz.

Tía Agustina “La Marota” vivía a la entrada del barrio, a mano izquierda; su casa hace esquina con la nave de las ovejas de Pedro. Se llamaba Agustina González y estaba casada con Cipriano, venido de Rinconada. Era hija de tío Víctor Maroto y tenía muchos hermanos, entre ellos Tomás, el padre de Evelia, y Quico Maroto, el padre de Goyo. Tuvo una hija llamada Luz Divina y un hijo casado con la hija de Socorro.

Tío Víctor Maroto se llamaba Víctor González, tenía varios hijos, uno Quico Maroto casado con una hija de tío Chinique y padres de Goyo Maroto, el padre de Evelia y otros tres, y estaba casado con Benita, una hija de tía Nicanora. Otra hija era Agustina la Marota. Vivía en una casa a continuación de la de Socorro y hacia adentro, en esa calle todas las casas daban al este.

Tía Melitona estaba casada con tío Farruco y tenían cuatro hijos, todos pastores. Félix, casado con Juana, hermana de Palomo e hija de tía Cesárea “La Sandalia”. Nicolás, casado en Gamonal y emigrado a Extremadura. Gabriel, que murió en Madrid. Y Nicereto, que decía misa en la peana de piedra del crucero del Vía Crucois del pueblo, que estaba frente a su casa. Se fué a Asturias donde murió no se sabe como. Su casa estaba en la última calle descrita y era la última de las tres. La de los Vigilantes, la de tío Víctor Maroto y la de tía Melitona.

Tía María la de Las Fuentes vivía en la primera casa del barrio, entrando desde la calle de la Vicaría, ahora calle de La Moraleja. Se llamaba María Arévalo y y estaba casada con tío Martín “Dingas”, también pastor y llegado de Valdecasa. Era hermana de tío Goyo el de las Fuentes, casado con tía Isabel. Los hijos son Marcela, casada con Bernardo Caparranas, Domitilo, que fué policía y ya murió, Cleofé, que vive en Avila, y Luz.-

Tía Teresa “La Garrulla” ya era muy vieja, casada con tío Garrullo vivía en la casa que arregló la difunta hija de Lucrecio, la primera a la derecha entrando en el barrio y frente a la de tía María la de Las Fuentes. sus hijos eran Demetrio el barbero, marido de tía Maruja y tía Nicanora.

Lucrecio consiguió la casa de la herencia de su madre Nicanora.-

Tía Valentina la de “Los Vigilantes” vivía en el lugar donde está ahora la casa de Socorro. Eran una familia algo peculiar, con la casa toda hecha de adobes, la única del pueblo, y con una chimenea que era la mitad de una tinaja panzuda . Delante de la casa había grandes jaulas llenas de conejos, aguiluchos y cernícalos que siempre chillaban al acercarse alguien. Recuerdo a tía Valentina, pequeña y vestida de negro, con pocos recursos y a la que tía Petra ayudaba mucho. Sus hijos eran Celestino Cortapelos, que tan pronto era peluquero como fabricante de churros, casado en Navalperal de Pinares donde murió. Segundo Jiménez, que murió en la guerra de Melilla.-

En este barrio, con el de la Vicaría y el del Estanco, se llevaba el agua de la Fuente la Cerca, que ya no existe.-

La casa de tía Petra está situada al final de la calle de la Vicaría. Fué construida en una errén forrajera de abuelo Victoriano, y su autor fué el famoso tío Catalino que a principios de siglo construyó las mejores casas de piedra; era un albañil famoso, cantero y carpintero.

Tía Petra vivía con su primer marido, tío Tomás, que era de Villanueva del Campillo, muy simpático, cariñoso y apreciado por toda la familia. Murió muy joven, y bastantes años después tía Petra se casó con tío Gorgonio, también viudo y procedente de Ortigosa, molinero y padre de Romana y Atenedoro. Tía Petra era muy querida en el barrio de las Largas por sus caridades y por ser hija de abuelo Victoriano.

La casa de tío Ramón Pérez es la última del barrio, detrás de la de tía Petra y frente a las Eras chicas, orientada al sureste, fabricada también por tío Catalino. Se casó con tía Ruperta, viuda de Teodoro Pérez, pariente de Ramón, y con la que tuvo cuatro hijas: Angela, Gabriela, Eufemia y Vidalina. Tía Ruperta procedía de Rinconada. Eran ganaderos y con pocos bienes raíces.

NOTA: todo el barrio de las Largas cogía el agua de la fuente de la Cerca.-

BARRIO DE TIO CHALECO

Comienza en la casa de tío Epifanio, heredada por su hija Lola, luego vendida a Mercedes, madrileña, que la ha reformado. En ella hubo casona y fragua de una familia llamada los Faquetes, que emigraron a Madrid.

Sigue la casa de Víctor Corbo y Elita, habitada ahora por Jesús; fué comprada a uno de los Liles.

La siguiente es la de Celestino el Borracho, vendida a una señora de Madrid. Después la de tía Simona, casada con tío Ciriaco, pastor de ovejas; otra de tío Alejandro Gelera, donde ahora viven Emiliano, Dionisio y Tila. Otra de Félix Farruco, casado con Juana la Sandalia. Linda con una que era de tía Dionisia.

Tía Dionisia llegó de Manjabálago y se casó con Manolo “Borlas”, llegado de Gamonal a servir a Manjabálago y después a Grajos. Tuvieron un hijo que se marchó a Madrid. Vivían en una casa muy baja en la misma manzana que Emiliano, el hermano de Emerita. Tía Dionisia sirvió en la casa de abuelo Victoriano y era hermana de tío Juan “Morucho” también de Manjabálago y protegido de mis abuelos al quedar huérfano de muy pequeño. Era un hombre muy decente y trabajador, también como de la familia. La casa es ahora de una hija de Sinforosa y tío Faco David.

En la esquina de un corral abierto vivía tía Faustina, viuda y madre de Daniel.

Tía Faustina Domingo Gómez era hermana de tía Benita, la vecina de la abuela Juliana y cuñada de tío Macareno. Hija de Hermenegilda Gómez y de tío Ramón Domingo “tío Ramiche”. A Hermenegilda la llamaban tía Mereja y era hija de Fabián Gómez, emparentada con la familia nuestra, y hermana de tío Francisco Gómez “tío Faquitas”, bisabuelo de Ana y Alejandro Gómez Gómez. Vivía a espaldas de tía Dionisia y en la misma manzana, pero doblada la esquina y frente a tío Ricardo, el padre de Fermín. Tuvo un hijo Daniel, casado con una gallega. Se dedicaban a las vacas suizas y a una casa en Torelodones, donde aún viven sus hijos Amparo y otro.

Enfrente está la casa de los Chiniques, la heredó tía Manuela Chinica, casada con tío Quico Maroto y padres de Goyo. En el corral vivía en una casa propia tío Ricardo, casado con tía Francisca la Caballeta y padres de Alejandro el caminero, de Euquerio, de Fermín y de Inés.

En otro corral abierto vivían tía Negrera y tío Pablinche, y al lado tío Polo y tía Francisca, y en un corral cerrado tío angel Chaleco, sastre, padre de Julianilla, de tía Isabel la de las Fuentes y de tío Gaponejo, padre de Longinos. En un local que da a la calle había otra fragua de la familia de los Faquetes y que tenían la casa más al este de tío Chaleco. En la de éste ha construido una nueva un hijo de Adolfo Aller. Y en el corral donde vivía tío Ricardo, más adentro, estaba otra casa de tía Severiana ocupada por la familia de tío Ríos, vaquero de le Bejarana y casado con tía Jacoba: tuvieron tres hijos.

BARRIO DE TIO QUIRICO

Comienza en el oeste, junto a las eras de su nombre,

y la primera es la casa de tío Quirico, ahora propiedad de Veneranda y su hermano Manuel. Detrás vivió Mauricio con su mujer tía Gapa y todos los hijos hasta que se trasladaron a la Ermita. Hacia el este estaba la casa de los Cornias, tío Valentín Pichiche, la mujer, tía Cornia, y los seis hijos, todos ya fuera del pueblo y con la casa convertida en pajar. Entrando a la derecha está la casa de los Merinos, tío Merino y tía Patricia, padres de Victorio, Mauricio y Agapita, que fueron herreros, y tío Victorio carpintero, y todos ellos cazadores y furtivos. Más arriba vivió tío Asterio, casado con tía Juana, y detrás, en un corral abierto, tío Julio Fortuna, casado con una hija de tío Máquina. En este barrio se traía el agua de la Fuente Vieja.

BARRIO DE ABAJO

Está situado al noreste del pueblo y empieza cerca del cementerio con la casa de tía Valentina la Corrala, que estaba casada con tío Iginio León y con un hijo de éste llamado Julio (Garrobo); saltando la calle y un huerto está la casa de tío Lucas Díaz, casado con tía Piculina, y habitada actualmente por Margarita, hija de tío Manolo Díaz. Enfrente está la de tío Serapio, habitada por los hijos de Tomás Corbo. Hacia arriba queda la casa de tía Saturnina, y formando otra calle, la de tía Sinforosa y tío Faco David su marido y otra más no se sabe de quién, éstas tres abandonadas. A continuación, con un corral en la esquina, la de tía Eugenia la Peliblanca, casada con Víctor, padres de Román Gómez y ahora a disposición de los hijos de éste. Enfrente y en un corral, está la de tía Tomasa, hermana del bisabuelo Mariano y casada con León Sevilla, venido de la Moraña y recadero de la Bejarana. Delante la casa de tío Isidro Cantares, que fué horno de cocer pan y ahora está reformada y en ella vive Marcial con su familia. Detrás la de tía Cristina, hija de tía Gorrera y casada con tío Miguel ; Vive en ella su hijo pedro Golón. Más abajo está la casa de los Calvarras, que antes fué de los Reondos: la hija, Margarita, está casada con Anselmo Corbo. Otra limítrofe que fué de los Puris; tío Pablo Puris estaba casado con tía Jacintona. El se suicidó en la casa de su madre, situada en las afueras, junto al huerto del Rey, y ella volvió a casarse y se fué a Amavida.

Frente a la calleja de Pedro Golón hay otras tres casas, una de tío Pichín, que desapareció de aquí con toda la familia, otra de un guardia jurado y comprada por Rufino Conejo e Inés, su mujer, donde ahora vive Pedro el

hijo de ambos, y la tercera de los Cayetanos, ahora cerrada.

Girando hacia el oeste está la casa que fué de Manuel Gómez y Rita Pérez, heredada por tía Tomasa y vendida a Bernardo Caparranas. Entrando en el corral de tío Margallo hay cuatro casas: la de tío Gordito, renovada por Dionisio y Tila, la de Amalio Usaerra, ya cerrada, la de tío Pedro Calzones, casado con tía andrea, habitada por sus hijos Doroteo y Carmen, y la de tío Margallo, que fué taberna famosa, ahora también renovada por Pepe Cocurro.

Siguiendo por este barrio de Abajo, al otro lado, al este de la calle que baja del caño Viejo hasta las Eras del Ejido, comenzamos por lo más bajo: la casa de Micaelilla y su marido, vaquero de ganado cerril y el mayor de los hijos de tío Ríos, sin descendencia; ahora está cerrada. La casa de tío Juan Camposanto, casado con tía Catalina, con varios hijos; ha sido renovada por Amando, el más jóven.

En un corralón sin puertas hay otras cuatro casas; la de tía Ricarda, casada con Felipe Rapao; la de tío David, que fué alguacil y dejó varios herederos; la de tío Claudio Lucirinero ya cerrada y otra de Virginia casada con Quico el de Brieva. Detrás está la de tío Cayetano y tía Anastasia habitada por Longinos y Emiliana. Y enfrente la de los Choques: Santurros, Pedro , Valerique y Petronila, habitada ahora por una hija de Santurros y la familia. Más al fondo, en un corral cerrado, está la de tío Mariano Mancera, derruida y reconstruida en plan moruno por Juan Antonio, nieto de Medín, que la compró a su abuelo. Y aún hay otra detrás, convertida en pajar, donde vivió tío Gapo Cestero con su mujer Angelita y varias hijas. Cogían el agua de la Fuente Vieja.-

BARRIO DEL JUEGO PELOTA

Comienza por lo que limita con la Costanilla con la casa de tío Fausto Caballete, modificada por Eusebio y su mujer Nicolasa y donde ahora vive Teodoro su hijo; limita con la casa de D. José Morso, médi modelo de este pueblo, abuelo de D. Mario Pérez, ocupada ahora por un hijo de éste; al lado el taller de carpintería de tío Victorio, abandonado. Detrás una casa renovada por Modesto Calleja y su mujer. a continuación la de tío Alejandro Porrito y su mujer Goya la Hornera: tuvieron varias hijas, una de ellas casada con Adolfo Aller Celemín.

La casa tenía un horno de cocer pan. Continúa la de tío Carmelo, casado con tía Cesárea, en la que viven Ceferino y Verónica, sin hijos. Después la de tío Acacio Garla con su mujer y varios hijos, ahora ocupada por los hijos de Desiderio, el menor de los hermanos.

De frente la antigua casa de tío Domingo, hermano de tío Claudio casado con Natalia. La compró tío Guillermo Bázquez (Pulga), que la renovó e instaló en ella su sastrería, heredada por el hijo más pequeño, Melanio.

En la parte baja del pueblo está la casa de alfredo Gómez y Emerita, comprada a tío Catalino el albañil, junto a otra que también compró a los Calvarras y ha convertido en pajar. Limita con ésta la casa de tía Rosalía, qye fué taberna, comprada luego por tía Petronila, seguida de un garaje de Marcelino el alguacil. Y detrás, en un callejón y con una escalera de piedra, está la casa de los Pintamonas, todos ellos herreros, ahora cerrada. Delante, una casilla donde vivió Marcial, que se ha convertido en garaje; hay otra casilla de los Quiricos que está cerrada y a continuación la de tío Goyo Chapa y tía Brígida, cerrada.

Toda esta manzana era de la O.P. Orden de Predicadores, frailes dominicos que tuvieron propiedades en este pueblo hasta la desamortización.

Cerca del frontón queda la casa que fué de tío Peluso y tía Paloma y del padre, tío gorrión, convertida después en la fragua de los Pintas, ahora dirigida por Miguel Salinero. Junto al frontón está el Hogar de la Tercera Edad, que fué fragua y además casa de los Pobres, con hogueril, paja y leña. Detrás el Corral del concejo, la -

escuela de niñas y vivienda de la maestra, ahora cerrada.

Bajando está la casa de tío Pedro Pérez (Huevero), ocupada por la viuda de Pepe Pérez y el hijo Andrés. Y más arriba la de tío Catalino, comprada por una hija de tío Roque. Enfrente la casa restaurada de los Soldaos, con Manuel y Micaela, y en un corral cerrado la de tía Basilia en la que viven un nieto de ella, Tomás, y su mujer.

Más al oeste está la casa de tío Genaro Bubillo, casado con tía Genoveva, habitada luego por Sara, ahora en Avila. Sigue la de los Gervasios, donde viven Manolo Chapa y María. Al lado la casa de María Juana, donde había horno de pastelería, ahora en venta. Abajo la casa de tía Natalia, casada con tío Claudio, con los vergeles y el pozo, comprada por una hija de tío Catolas.

Mirando hacia arriba está la casa nueva de Benedicto, hijo de tío Roque. Y subiendo la cuesta, la casa de tío Florián, comprada a Rosita por Miguel Salinero. Enfrente la de Rosita, bastante nueva, construida sobre la de tía Catalina, casada con tío Martín Gorras y hornera de profesión; el horno aún existe, y junto a él hay otra casa nueva edificada sobre la de tío Catolas, casado con Eulalia la Cocurra.

Delante del frontón está la casa de Lola Gómez y Trifino Muñoz, levantada en las dependencias de la casa de tío Ciriaco el Molinero; en ésta de tío Ciriaco viven Inés y Mariano, ahora alcalde. Linda un casa pequeña de tía Virgilia, seguida por la de Enrique y Daniela.

BARRIO DE LA PLAZA

Está la primera la casa de la Bejarana, ocupada a veces por Miguel Torres, cuidada por Carmina, hija de Benedicta. Está dentro de un corral que da a la plaza, dentro del cual había otra casa pequeña que fué de tía Hermenegilda y después de tío Benito el Correo y su familia.

Hacia arriba está la casa de Oliva, hija de Víctor Corbo, y la casa del Café de la Unión de tío Segundo el Bizcochero, luego bar de Patro y ahora tienda de Concha, hijas de Margarita Hdz. Gómez. Limita con ella la panera de Manuel Díaz (Chiquilín), ahora propiedad de Micaela Gómez.

Más ariiba la casa de tío Ramos, donde vive Juliana viuda de Ignacio su hijo; sigue la casa de tío Guiñapes, cerrada, la de Atenedoro y Angeles en la esquina, y doblando la calle la de tío Pelegrín, sobre el solar que ocupaba el taller de carpintero de tío Catalino, después salón de baile y espectáculos: se hacían comedias, cine y teatro de guiñol. Enfrente la casa de Pepe, hijo de Margarita, y de Pura. Y arriba la de Eusebio Corbo y Teodora. Enfrente, en un corral cerrado, la de tía Peñeta y tío Joseillo, ahora de Juan Morcillas y arrendada a unos madrileños. inda la casa de tío Lucas, cerrada, y la de Rita Pérez, en ruinas. Sigue la de los Tarusas, heredada por Tomás que la habita.

En un callejón continuo están las casas de los Estirados, Eusebio y Eustaquia con varios hijos, ahora cerrada. Hay otra también cerrada de los Maguillos y otra de tío Antonio, de portero en Madrid y de tía Teresa la Milagros.

En otra manzana al oeste hay tres casas: la de tía Sofía, casada con Santos Gutierrez, maestro, hermana de Andrea Martín y tía de Juliana Díaz; fueron padres de tres maestros. Esta casa la compró Alejandro Conejo. Otra casa es de tío Vicente, hermano de Victoriano Gómez, ocuada ahora por Emiliana su hija y Quintina y Pele. La tercera fué de Mariano Díaz y Andrea la Coloradita, en la que vivieron en que suscribe, tía Elvira Sofía y ahora Felisa. Toda la manzana fué de las monjas carmelitas descalzas y la compró durante la desamortización el bisabuelo Antolín el Vinculero, de Muñico, muerto en 1.906, y llamado así porque compró muchas fincas vinculadas a la Iglesia. Esta casa tenía un corral con portalón y varias dependencias.

Al lado y en la plaza está el Ayuntamiento y junto a él la escuela de niños, edificada en tiempos de Carlos IV y ahora convertida en Casa Sindical. En la esquina del Ayuntamiento había una casa destinada al maestro, ahora incluida en el mismo. sigue la casa de tía Victoriana, donde vive un hijo de Ismael, comunicada por el corral con la de Rosita. Enfrente, la de Elena, hija de Medín, a medio reconstruir y al lado doblando la calle la de Elvira y Juan de la Losa, justo enfrente a Enrique y Daniela, en la que vive Adoración. Sigue una casa de tío Eduardo Reja, en venta, y en la misma plaza la de Vicente Gómez,

tío Vicentillo, ahora de los hijos. Iban a por agua a la Fuente Nueva.-

BARRIO DE LA FUENTE NUEVA

Comienza en el Caño Viejo, de grato recuerdo para los de entonces, ya que el señor maestro mandaba lavar las manos cuando estaban sucias y porque llegó por entonces aquí la Fiesta del Arbol, al que había que regar con el agua de esta fuente. Detrás de la casa de tío Vicente Mangas y de tía Esperanza, su mujer, había otra en la que vivían tío Restituto y tía Marisantos, que ha sido adosada a la de Manrique y María durante la reforma, y en la que continúan viviendo María y Piedad.

También aquí hubo una fragua y pegado a la casa de tío Restituto una especie de horno en el que se templaban y ajustaban a fuego los aros para las ruedas de los carros.

Más arriba está la casa de tío Cándido Pérez, hijo de Felipe Pérez y M Paz, muerto en el 28 y casado con Matea Gómez, que siempre fué comercio, por lo que tiene una gran extensión y dependencias, comprada por Melquiades Gómez, venido de Gamonal, y que continuó como comercio bastante tiempo. Unida a ella está en un jardín la casa de Jacinta, en ruinas y en venta perpetua.

Haciendo esquina y delante de la de Emiliana, está la casa de tía Alejandra, muy reformada y ocupada a veces por Paz, la hija, y viuda de Francisco Estirado.

Enfrente, la casa de tío Calvente y tía Lorenza, comprada por Rafael Gómez y convertida en pajar. Y fuera, en el lugar que ahora ocupa otro pajar de José Núñez, había otras dos casas pequeñas: una de tía Antonia la Morrocotoña y otra de tía antonia la Bueza.

Al este de tío Calvente estaba la barbería y peluquería de tío Demetrio, que era yerno de tío Calvente.

a continuación la de tío Dimas y su mujer, donde ahora vive Augusto su hijo, y su familia. Al lado la nueva casa de Anselmo y Margarita la Reonda, comprada a los herederos de tío Pedro Huevero. Enfrente la de Antonio Nieto, el molinero, heredada por Manolo Rumbas, casado con Romana. Tuvieron horno y panadería. Sigue la de tía Isabel la Revuelta, heredada y reformada por los hijos de Jacinto y Nieves. Continúa un callejón abierto donde vivían tío Placidón y tía Demetria, ahora dividida entre dos hermanos, una es de Blanca Gómez y la otra de un sobrino.

Continúa el vergel de tía Victoriana, con la nueva casa de Teresa la Cocurra. Forma otra calle con la casa de tía Bonifacia, hoy cerrada, sigue la de tío Pelayo el herero y de tía Victorina, donde ahora vive Felisa, una nieta. Sigue la casa de tía Jenara, con un hastial a la calle donde siempre colocaron unos cartelones en los que los trotamundos explicaban con un puntero el Crimen de Cuenca, el Niño Abandonado y cosas por el estilo. ahora ha sido reconstruida por la familia de Aurelio Estirado.

Dentro de un callejón que entonces no tenía pùerta estaba la casa de tío Julio el Lobero, llamado así porque se dedicaba a coger lobeznos pequeños y los vendía por los pueblos, entonces se daban 10 duros por lobo y 5 duros por zorro. Sigue la casa de tío Requena, heredada por su hija Felipa, casada con Marciano y ocupada ahora por Rufina y familia. Contunúa la de tío Damián Farraguas, casado con tía Alejandra Nieto, ahora de sus nietos y familias. Sigue la de Tomás Maroto, casado con Benita. Parte la calle la fragua de tío Pelayo, que llegó de Herreros de Suso, y tía Victoriana de Balbarda. La casa de Emiliano Estirado (Faraón), comprada por Germán, en la que Fausto, hermano de la mujer de tío Dimas, fabricaba y vendía churros y porras. Frente a la fragua vivía en una casa pequeña tía María la Coja y tío Justo el porquero con un hijo. Y al fin la casa de tío Pablillo y de tía Isidora en la que vive una hija de Celestino Cartucho. Cogían el agua de la Fuente Nueva.-

Y a más de 300 metros y hacia el noreste existe otra casa con un pajar que edificó Adolfo Estirado (Adolfillo), para vivir con su familia, hasta que se marcharon a Segovia.-

BARRIO DE LA CALLE MAYOR

Comienza frente a la Fuente la Cerca con el bar Cruce de Paco Turris, seguido de las casas de los maestros en una de las cuales está la farmacia de Lourdes.

Sigue al principio de las eras el pajar de los Estirado, ahora garaje y antes el Frontón de Arriba, donde se jugaba por las dos caras. El Ayuntamiento se lo cencedió por 50 años a un albañil de apellido Estirado casado con tía Modesta la Mejicana, que tenía en la casa de encima posada y taberna. Los Estirado eran albañiles de profesión y llegaron de Muñogalindo. Esta casa ahora está partida, la mitad es de las nietas de tía Mejicana, hijas de tía Isabel, la otra mitad de Eutiquio Gómez, comprada a Pensa la de Navarredondilla. Y sigue la casa nueva de Eutiquio Gómez, sobre lo que antes fué el corral de Apolinar Moreno Núñez, heredado por Blanca Moreno. Pasando la calle está la casa de Carmen Martín y de Ismael, su hijo, en la que viven ambos.

Hacia el Norte sigue la calle Mayor con la casa de Carmelo Nieto y Eva Muñoz, comprada a tío Tomás Jiménez, tratante de huevos y terneros, que se vendían allí. Está habitado ahora por Eva y Segundo y en fase de restauración. Tiene un pajar grande al lado y otra casa propiedad de César y de la hija de Félix Vasco y Adela, casi siempre en alquiler.

Enfrente al bar de Paco, con la carretera de entrada por medio, están el corral de Pepe Huevero y la casa nueva de José Corbo, (Albarcas) y Antonia Martín con sus hijos. Bajando por la izquierda hasta la carretera está la casa de Nicereto Pérez, de dos plantas y cerrada, arriba la de Valentín Hernández, comprada a tía María la Turca: aquí hubo un horno de pan y una parada de caballos y asnos sementales.

Continúa la casa de Fausto Estirado, cerrada y heredada por la hija, Pensamiento, edificada en el antiguo corral de las cabras de Mariano Díaz Pérez.

Enfrente la casa con corral de Isidoro Jiménez y Lucía Gómez Moreno, habitada ahora por Eutimio, y a la izquierda la casa de la Parra, residencia de verano de Aurea Arévalo, viuda de Honorio, y sus hijos. Continúa la casa de tío Tomás el hornero, ahora cerrada, heredada por sus nietos Victoriano y Servanda. Después la de Balbina, heredada por tío Emeterio el Relojero; fué posada y relojería, y ahora garaje. Cruzando una costanilla viven José Luis Martín y Brígida en una casa reformada sobre el antiguo pajar de tío Maroto, comprado por Cruz, la criada de la Bejarana, que la convirtió en casa.

En la otra acera está un callejón con la casa de tía Rosa, donde vivió con Tío Pío Máquina y tía Brígida, después ocupada por Adoración y ahora cerrada. Sigue la de tío Macareno y tía Benita, que mantienen Irene y Laurentino, y después la de tío Quico Cheles y tía Juliana,cerrada y adquirida por Jesús Gómez Núñez. Al final del callejón queda la posada de tía Saturnina la Pelitrica, después de posada quedó en alquiler hasta que fué comprada por tía Victoriana, heredada por Rosa Gómez y ahora en ruinas. A la derecha los pajares y la casa de tía Juana y su hermano Florentino Morucho, el cabrero, ahora reformada y comprada por Jacinto Hernández. Al principio, en la otra esquina del callejon, la casa de tío Pío Mellado y tía Salustiana, donde vivió su hija Florentina y su familia; ahora es de Patricio Hernández, otro hijo, y está cerrada. Continúa el bar de Turris, antes comercio de Jacinto González, dando entrada a otro callejón donde vivía tía Saturnina en una casa que ha sido reformada por Luz y Segundo el caminero. Sigue la casa de tío Alberto, donde vivieron los dos mudos, heredada por una nieta casada con Matías Gómez. Continúa la que fué carpintería de tío Victorio, reconstruida por Sebastián Martín y Carmina que la habitan. Enfrente y en alto, en la calle adyacente, está la casa nueva construida por José Corbo Y Mª Iluminada, hija de Turris, donde antes había una casucha en la que vivió Rufino Estirado Hojalata, cuyos hijos fueron Pepe el Moro, taxista, Isabel, Teresa y Rufino.-

En la calle principal continúan un corral pequeño y una casa en la que vivió tía Antonia la Molinera, casada con tío Toribio, el cual tuvo un molino de grano junto al río; la hija, Emilia, se marchó a Madrid y jesús, su hermano, continuó en el molino junto con tío Gorgonio. La casa ha desaparecido. Sigue la de tío Daniel, con un portalillo de piedra labrada en la que según cuentan habitó D. Pedro Gómez de la Morena, y que a raíz de diversos matrimonios y cruces se dividió y parte de ella pasó a manos de los Pérez. A continuación la casa de tia maría Juana, heredada por su hijo D. Germán, farmacéutico y en la que instaló la botica. Ahora viven en ella su hijo Emiliano y familia.

Partiendo la calle se sitúa la tienda de Paco Turris y Valeriana, con la vivienda arriba; antes fúe una pajar y una casa pequeña habitada por Eloy Palomo y por Isabel Estirado. Por la derecha sube la calle que lleva a la plaza a partir de la casa de Fausto y M. Cruz, otra de dos plantas que da a la calle de la Vicaría, seguida de la “Casilla” de tío Mariano Díaz, donde se cerraban las ovejas de Juliana Díaz, luego vendida por Manuel Gómez a Angel López para poner la Caja de Ahorros, al lado de la suya propia.

Sigue la casa de Trinidad Gómez y tía Pía Sevilla, comprada por Virgilio Moreno y Fé, y llegando a la plaza la casa de tío Manuel el Cacharrero, que llegó al pueblo desde Cantalapiedra Salamanca) aprovechando las ventas de la Desamortización; puso un alfar en lo que se llama la Fuente del Prado del Río, del que todavía quedan algunos restos. La casa la heredó su hija Leandra González, casada con Angel Jiménez (tío Berna); tuvieron dos hijas, María y Angela. Se la llama la casa de las Morenas. Iban a por agua a la Fuente la Cerca.

BARRIO DE LA VICARIA

Comienza este barrio en la bifurcación de la calle Mayor, donde ahora está la tienda de Valeriana; sigue la casa de Fausto Díaz, casado con María Cruz, y en la acera opuesta pajares que antes fueron casas hasta la desamortización; sigue la casa parroquial, antes del capellán de Las Fuentes, la casa de Rufino y Ramona, y en la otra acera la que ahora es de Baudelio Nieto, ahora residente en El Escorial. Otra casa donde vivió tío Luis el antiguo secretario, ahora propiedad de los herederos de Pedro Pérez (Huevero). En esta acera sigue la casa de tía Juana (la Goyita), madre de Esteban, que formaba un sólo edificio con la de tío Dámaso y en la que ahora ya renovada viven los hijos de tío Pablo y tía Irene: Félix y Luis. Esta casa fué propiedad de D. Sebastián Jiménez, canónigo de la Catedral de Avila y hermano de la tatarabuela Valentina, por parte de tía Juliana Díaz. Este canónigo y un sobrino suyo también cura, D. Manuel, fundaron dos becas para que estudiaran los familiares.

Por la acera sur de la calle siguen algunos pajares y un garaje, hasta la casa de tía Sebastiana (Calzonas), en la que vivió Magdalena, su hija, casada con Braulio el caminero, fusilado en la guerra en el 36. Magdalena fué encarcelada y después desterrada del pueblo porque le cortó la yugular con una navaja barbera a Fabriciana, casada con Juan Rata y madre de Plácido.

Tío Fausto Díaz Muñoz es hijo de Julián Díaz y de Demetria Muñoz, primo segundo mío, ya que su padre y mi madre eran primos carnales. y su abulo Lucas hermano de mi abuelo Mariano, estos dos hijos de Rita Pérez y de Manuel Díaz, procedentes de las antiguas familias de Grajos, de la abuela Valentina y su hermano el canónigo D Sebastián, los cuales fundaron las becas para estudiar en Avila. El marido de la abuela Valentina era tío Pepe el comandante, sinvergüenza y holgazán, del cual les vino el apellido Pérez. La madre de Fausto se llamaba Demetria y era de la familia de los Andaluces. Tuvo dos hijos, Florentino, que murió siendo cura de Villanueva y Fausto casado con Mª Cruz, de Pedro Bernardo y sin hijos. También tuvo dos hijas, Mª Jesús, casada en Villanueva, y otra Araceli casada con mi primo Fabio, en El Escorial. Vive en la calle de la Vicaría junto a la casa parroquial y pasan el invierno en Pedro Bernardo.

Al otro lado de la casa de tía Sebastiana están la casa y el horno abandonados de tía Eusebia la Confitera, viuda de Odón, en cuyo horno hacía las famosas almendras garrapiñadas y los bizcochos de soletilla, otros cuadrados y blandos, rosquillas de baño y mantecados. A continuación está la casa de Tío Gervasio, casado con tía Argimira, donde ahora vive un hijo, Rafa y su familia.

Después de un corral hay otra casa nueva donde vive José Núñez (José Ulla), hijo de tía Benedicta y nieto de tío Gervasio.

Hacia el norte sale un callejón donde estaba la casa de tío Fernando (Peluso, el del burro Platero, mucho antes de la novela de Juan R. Jiménez), casado con tía Palomera, de Vadillo de la Sierra. Matrimonio pintoresco, tuvieron un hijo llamado Urbano, que fué el primero que llevó una bicicleta al pueblo, la sacó por las eras Chicas y fueron todos a verle. Esta casa ha sido comprada y renovada por Marcelino el alguacil. En el mismo callejón, además de algunos pajares, estaba la casa de tío Panchero, cuya mujer, hermana de tío Luis el secretario, tenía un telar manual y artesano con el que fabricaba mantas, colchas de cama de colores vivos y los famosos tapetes con flecos de pura lana merina. No tuvieron hijos.

Fuera del callejón y ya en la calle de la Vicaría, había otras dos casas: una de tío Angel (Berna) casado con tía Leandra (La Morena), los padres de las actuales Morenas María y Angela; y otra de tío Bonifacio (Hojarascas), que estaba casado con tía Julia la Ñoña. Este era tratante de ganado y vendía carne de cordero. Enfrente están las casas de tía Epifania (Pifanilla), casada con tío Pedro Tabanos, que tenín un horno de cocer pan.

En estas casas ha construido una nueva Abel, hijo de Emilio Pelegrín y casado con Pura, de Aníbal y Rosa.

Viene la casa de tío Eugenio Ropasanta, casado con tía Celedonia la Ñoña. y con todos sus hijos en Madrid. Y sigue la casa de tío Agapito el sacristán, que a los 80 años se casó con tía María, de 85, que creía en brujas y se la llamaba tía María la de las Brujas. En su boda les dieron la mayor cencerrada habida en el pueblo.

Estas tres últimas casas, más la de Apolinar Moreno, donde ahora viven Emilia y el zapatero, formaban la Vicaría, casa y dependencias del señor vicario del pueblo que fueron vendidas en la Desamortización, comprando la mayor parte Cayetano Moreno (tío Cayerras de Ortigosa).

Hay otra casa en la misma línea, en la que ahora vive Tomás Jiménez Gómez, viudo de Arsela Martín, era la casa de tío Plácido, casado con tía Matea la Cacharrera y madre de Fabriciana y Amelia. Enfrente y en un corral

profundo con pozo, está la casa de tío Sebastián Fachenda, tratante de ganados, antes llamados chalanes, con matadero y venta de carnes.

A continuación sigue un garaje de Bernardo Caparranas y la trasera de la casa de tía María Fuentes, después la entrada al barrio de las Largas y otra casa de una hija de Lucrecio el caminero y de Felisa la Aleja.

Al final de la calle y después de la casa de Socorro, se hizo la de tío Sabas, de Solana, y casado con Emilia Nieto, ahora habitada por Juan Antonio y Felisa, con el horno nuevo y el despacho de pan. En la otra banda y en un huerto cerrado, está la nueva casa de Julio Gómez, recién terminada; en la esquina que sigue, la caa nueva de Gabriela, hija de Tomás Muñoz.

Y hasta aquí se ha descrito el nuevo barrio de la Moraleja, antes abastecido a golpe de cántaro por la fuente de la Cerca.-

BARRIO DE LA COSTANILLA Y CALLEJA DE LAS TORRALBAS

Este barrio comienza por la casa de Victoriano Jiménez Gómez y de Patrocinio, hecha en un corral de tío Isidoro, su padre, que estuvo casado con Lucía Gómez Moreno. Después viene la casa de que fué de tío Pío, el vaquero, casado con tía Tanilla (la Marquesa), padres de Aurora, Ladislao y Juan Tano, ahora de Juana la Bibiana.

Sigue el horno de cocer pan de tío Tomás el hornero, padre de tío Pablo Tontarrilla, de tía María la Turca y de tía Isidora; después en dirección norte está la casa de tía Cesárea la Sandalia, madre de Severiano, Palomo y otras tres hijas. Enfrente la de Regino Gómez, comprada a tío Pachicorro, y junto a ésta la de Herminio y Gloria; al lado, en un corral abierto, la casa de Asunción y Emilio, de tío Isauro, y más adentro la de tío Vicente Máquina, que fué alguacil, en la que antes hubo posada y taberna. Este estaba casado con tía Aquilina y tuvieron dos hijos: Pío y Odón, además de algunas hijas.

La casa de Emilio y Asunción fué comprada a los zapateros; tío Lope Nieto, casado con Eusebia Jiménez, era zapateron remendón y con muchos hijos; vino de los pueblos que ahora son de Salamanca a la derecha del Tormes.

En la Calleja de las Torralbas vivía en la parte oeste tía Petrita casada con tío Juan Bobo, luego tío Navarro casado con tía Simona y tío Pachicorro casado con tía Julia, la hija de tío Navarro. En la parte oeste vivían una mujer anciana y su marido de Manjabálago en la casilla propiedad de Apolinar Moreno, en la que también vivió tía María la turca con su familia. Ahora han levantado una casa en este sitio los herederoas de Carmelo Moreno, que se ha convertido en pajar. Sigue la casa de tío Guillermo Alejo con tres hijas, lindando con la de su hermana Ceferina casada con tío Manolo; los hijos de estos fueron Melchor, Teodoro Chula y Magdalena casada con Víctor Pulga. Y en la casa de la esquina vivía Fabriciana cuando la mató la otra Magdalena mujer de Braulio el caminero. Y todos ellos cogían el agua de la fuente la Cerca.

BARRIO DE LA COSTANILLA DE ABAJO

Comenzamos por la casa de tío Felipín, Felipe Pérez, que era el jefe del clan de los Pérez. La compraron Carmelo y Gabriela que vivían en Madrid y ahora está en venta. Enfrente está la de tío Antoñillo el Cacharrero, casado con tía Segunda y padres de Felipillo y Nicolasa, y en un corral cerrado la de tía Paula la Mahargana, con todos sus hijos en Avila; esta casa ha sido restaurada por Nina, hija de tía Nicolasa y casada con un polícia de Manjabálago. Enfrente y al norte, la casa de Félix Vasco, casado con adela Muñoz, padres de Miguel, Felisa y Marisol. Más abajo y en pendiente hasta llegar casi a la carretera viven Artemio y Liboria en una casa grande y de aspecto nuevo, con varias dependencias detrás.

Bajando la pendiente y siguiendo al norte está la casa que fué de tío Luis Porra, el que mató una loba en Valdicierva, padre de tía Fulgencia viuda de Antonio Chinique; a continuación está la de Pedro Garla y tía Petra. Las dos fueron compradas por Francisco Núñez y su mujer Benedicta. Sigue la casa de Vicente Gómez, casado con Amalia Muñoz; ésta fué la antigua casona de los bisabuelos Juan Antonio Gómez y Ursula Díaz, los padres de Victoriano Gómez, Vicente y Epifanio. La casa era muy grande y parte de las habitaciones y pajares son ahora de Pablo Jiménez Gómez. Enfrente y junto al corral de comedias está la casa de Adela González y Juan Rata, y a continuación la casa nueva de pepe cocurro, antes corral de Emerita Núñez.

LAS ERAS ALREDEDOR DEL PUEBLO

En las Eras de la Señora casi siempre trillaba tío Emiliano Pérez, marido de Victoriana Gómez. Después Ismael Gómez y Tomás Monzoncillo y finalmente Longinos Muñoz. ahora ya no trilla nadie.-

Tío Florián Gómez trillaba en un prado suyo, cerrado y situado en Prado la Laguna. Tío Vicente Gómez en otro prado igual, situado en el Arroyo Muriago, y Genaro Muñoz (tío Bubillo) en otro prado propio en el Carrilejo.-

En los Vergeles, en eras comunes, trilaba tío Guillermo Alejo, y en las eras del Canto de la Mora tío Macareno.-

En las eras del Palomar trilló durante muchos años mi tío Epifanio Gómez, y después Juan Hernández (Juan Nuncio).

Y en el huerto del Palomar trillaban Juan Fcº Gómez Moreno y su hijo Alfredo Gómez.

En las eras de tío Quirico siempre trilló Acacio Núñez y sus hijos, hasta que fueron partidas por una calle asfaltada y algunos basureros.

En las eras del Ejido trillaban Juan Domingo (Juan Camposanto), el padre de Bernardo Caparranas , y Florentino Morales, hijo de tío Quirico y padre de Veneranda, Manuel, Teodosia y otra más. Y además, en las orillas, trillaban otros pequeños labradores del barrio de abajo a los que llamaban “medio yunteros”.

Asimismo había otros labradores que trillaban en sus huertos de prado, como los colonos ó arrendatarios de la Bejarana, estos en un huerto cerca de la Cruz de Hierro.

Carmelo Moreno, padre de Céfere, trillaba en un huerto de tía Lucía en el Garbancillo.

Victoriano Gómez estaba en las eras del Carrilejo, y tío Mariano Díaz ponía sus mieses en las Eras Grandes, cerca de las ruinas de la Ermita del Humilladero. Todos los demás se acomodaron entre las Eras Chicas al SO y las Eras Grandes al NE., un poco apretados, pero entonces eran grandes praderas y se cuidaban más que ahora. Las eras fueron siempre algo alegre y bullicioso, ya que se animaban con aquellas concentraciones de gentes y ganados.

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